jueves, 14 de enero de 2016

Diciembre 2015, Año 2015. Ideas y conclusiones

Diciembre 2015

Me he pasado casi todo el mes de diciembre acatarrado sobre todo por no haberle dado descanso al cuerpo, por lo que no conseguía salir del resfriado. Quería cumplir con el objetivo marcado de llegar a 165 km este mes y salía a correr aunque no me notase muy bien.

Han sido 14 salidas: 2 de series, 3 de cuestas, 5 de carrera suave, 2 tiradas largas, 1 popular de 8 km y 1 trail de 21,5 km.

He hecho exactamente 164,7 km

Este mes empezó bien con mi primer sub5 min/km en la popular, pero ya estaba con el resfriado que me acompañaria durante todo el mes y acabo con el "baño de realidad" de la trail.

La crónica del III Trail Las Palomas de Zahara de la Sierra la he hecho en el blog del grupo de trail, normalmente hago una también para mi blog  pero no he tenido ni tiempo ni oportunidad. Pero el resumen es que me ví muy corto de fuerzas, el tiempo límite eran 3 h y 30 minutos y yo llegué en 3h y 32 minutos, pero lo importante es que cuando ya sabía que o apretaba o me iba de tiempo, no me veía con fuerzas de exprimirme mucho más. He de reconocer que yo esperaba hacer entre 3h y 3h 15minutos por lo que tomando esta trail como indicador de como va la progresión, pensando ya en la ultra sierra del bandolero, la cosa no pinta muy bien.

Esta sería la moraleja de diciembre de 2015: estoy muy cojo de entrenos, me falta mucho para llegar bien a la ultra y ya es tarde para reaccionar. Vamos, que como me ví en la última trail me ha asutado.


Año 2015

En enero de 2015 me puse como reto para el año llegar a los 1400km y he hecho 1639 km, pero no me siento satisfecho. Creo que no he aprovechado bien el año, es decir, no veo un avance muy importante en mi condición física, me noto incluso peor.

Este año, hablo de memoría, creo que he corrido 1 media maratón, 3 populares, 4 trails y 3 ultras. Las ultras han sido La 101 (101 km en 21h 30 min), La Marcha Cueva del Gato (44km 6h 30min) y la Ultra Trail Libar Adventure (60 km en 10h) en esta última aprendí a estar perdido en medio de la sierra de noche, sin móvil y escuchando cerdos enormes cerca de mi.

Acabo el año y no lo acabo con sensación de seguridad, lo acabo con incertidumbre, insatisfecho y casi con algo de miedo al 2016. Creo que esa es una de las conclusiones que puedo sacar del 2015, creo que mi resultado en el Trail Las Palomas me ha asustado mucho viendo la que me espera para el 2016.

Retos para el 2016

Decir que los principales, a día de hoy, es el 4 de marzo el Ultra Trail Sierra del  Bandolero (155km que espero hacer en 40 horas con dos noches y un día), ultra a la que le estoy cogiendo miedo viendo como voy a llegar de entrenos, y entrar en la 101 de la Legión (si entro se sabrá este sábado 16 de enero).

Realmente solo tengo claro ir completando todas las carreras de la Liga Rondeña de Ultrafondo que me sean posibles hasta llegar a la 101, después mi idea es parar y ver en que estado se encuentra mi cuerpo y ya decidir que hacer de mayo a diciembre. En septiembre cumplo 42 años y me gustaría hacer mi primer maratón con 42 años en el mismo año que los cumplo, lo que me obligaría a hacerlo en el periodo octubre-diciembre de 2016, pero eso es otra historia y no me siento muy cómodo hablando de ella todavía.

Resumiendo, retos para el 2016: En cuanto a kilometraje creo que llegar a 2000 km sería lo plausible y en cuanto a pruebas...lo que quiero es salir ya de la ultra de marzo y que se me quite el canguelo que tengo.





jueves, 10 de diciembre de 2015

XXXVI Carrera popular Ciudad de Jerez

La carrera

Este año ha cambiado el recorrido respecto al del año pasado. Ha sido un recorrido alejado del centro, con bastantes giros de 180° y muy solitario. Sin embargo yo lo he preferido ya que no he tenido esa sensación de inseguridad que tuve el año pasado por la avenida con los coches y los autobuses al lado mía, o viendo como entre grupos alejados de corredores la policía daba paso a los coches que atravesaban el recorrido. A mi particularmente me ha gustado tanto por el tráfico como por quitarme la parte de adoquines, la verdad es que el recorrido era cómodo y plano.

Se había mejorado la megafonía en la salida aunque, de nuevo, se escuchaba mal desde la salida, ya que se sale desde el Estadio Chapín y colocan dos arcos;el de llegada, donde está la megafonía, en una de las rectas de la pista de atletismo y el de salida que está en la recta opuesta. Tampoco es que sea muy grave pero no se escucha bien.

No estaba señalizado ni un solo kilómetro, o yo no los ví, y el avituallamiento era de botellas de agua, que se agradece porque yo sigo sin saber beber de vaso. Eché de menos algunos contenedores puestos de forma estratégica para tirar el botellín de agua, de verdad que existen corredores a los que no les da igual tirarla al suelo...yo por mi parte esperé a encontrar una papelera. A día de hoy sigo con todos los dedos de la mano, el portar la botella de agua en las manos hasta la papelera no me ha supuesto daños de consideración. En cuanto al tema de señalizar los kilómetros somos muchos los corredores que no tenemos gps de reloj y necesitamos que estén señalizados los kilómetros para calcular ritmo e ir corrigiéndolo. Si es que es algo prohibitivo por precio o peligra la continuidad espacio-temporal que lo avisen en las normas para ir prevenido, ya que, aunque si tengo una aplicación de gps en el móvil, que usé, no comprobé el sonido y cuando me di cuenta de que no se escuchaba era ya en carrera y no estaba la cosa para sacar el móvil del bolsillo y ponerse a buscar el volumen.

Como ya dije el año pasado, esta carrera solo por la salida y la llegada, que es en el Estadio Chapín, merece la pena correrla. Al menos yo, no todos los días tiene uno esa oportunidad y el estar allí y tener la posibilidad de pisar esa pista ya hace que esta carrera haya que correrla. Otra cosa es si esta carrera está a la altura de una XXXVI edición y encima llamándose "Carrera popular Ciudad de Jerez"

Me reafirmo en la idea de repetir para el año que viene, ya que solo por  la salida y la llegada en el Estadio Chapin merece la pena correr esta carrera. Además de ser económica, por 5 euros; camiseta, avituallamiento de agua de botellin a la mitad del recorrido, avituallamiento de isotónico o refresco, más agua al final, estar en el Estadio...

Mi carrera

Desde que me levanté sabía que haría una buena carrera, cumplía con todos los requisitos que se habían manifestado en anteriores "buenas carreras": tenía un resfriado con mocos, tos con mocos (vamos, que había mocos por nariz y garganta), dolor de garganta y algo de diarrea. Además había dormido fatal.

No hablo en broma, cada vez que me he levantado así y tocaba carrera he hecho una buena carrera.

En el estadio coincidí con un conocido que era aspirante a trofeo (y lo ganó, ENHORABUENA Sime ) y me puse a calentar con él, resulta que nos pegamos veinte minutos trotando, él siguió un poco más y yo fui a hacer mi última visita al baño. Debo dar las gracias a Sime porque ese calentamiento de 20 minutos trotando, lo noté, y mucho, ya que desde la salida me notaba las piernas "a tono".

A la hora de la salida me fui al final de todo y me puse junto a un corredor descalzo con el que había coincidido en la salida de varias carreras populares. Él, como yo, salía siempre desde atrás y siempre compartíamos el primer kilómetro, que era la distancia que yo aguantaba su ritmo o la distancia en la que él subía de ritmo.

Mi estrategia era clara, correría junto a él todo el tiempo que pudiese, incluso cuando ya él apretase el ritmo. Vamos, que mi plan era algo así como "pegate al corredor descalzo, siguiendo su ritmo hasta que petes" lo vi un buen plan y una oportunidad de saber como estaba de forma, una vez petara me pondría a trote y a acabar la carrera, estimaba que eso pasaría por el kilómetro 3.

Creo que el corredor descalzo se llama Javier. Se dio la salida y estuvimos charlando ya que le comenté que yo estaba haciendo la transición al minimalismo. Al poco de salir del estadio él se puso a ritmo de carrera y yo detrás pegado. El ritmo era bueno, me sentía cómodo y no tenía que buscar huecos para adelantar ya que eso lo hacía él, mi único trabajo era ir trás él.

Los constantes giros de 180° no me molestaban y me daban la oportunidad de ver lo que pasaba por delante de carrera primero y lo que pasaba por detrás después.

Durante toda la carrera fui sin saber en que kilómetro estaba ya que, al no ir a mi ritmo, no sabía calcular la distancia en base al tiempo y tenía demasiado bajo el volumen del telefono.

Por el kilómetro dos,o eso creo, seguía al lado de Javier sin muchos problemas y pensé que al menos aguantaria hasta el avituallamiento. El recorrido por asfalto y plano me iba muy bien, y Javier no había pegado el tirón de otras carreras, en otras carreras suele meter una velocidad más y desaparece.

Pasamos el avituallamiento y empezó a costarme seguir el ritmo aunque me propuse no perderlo de vista, así llegamos a las cercanías del estadio, me pareció ver que estábamos ante la última recta que era llegar hasta el Burger King, volver y listo, así que eché el resto para volver a ponerme a la altura de Javier, o lo más cercano posible.

 Al llegar a lo que yo pensaba que ya era la entrada del estadio resultó que había que girar a la derecha y tocaba otra recta con su giro de 180°, yo ya iba tieso pero ya no podía hacer otra cosa que aguantar, estaba claro que ya no iba a aflojar. Me imaginé que estaba haciendo una serie de 1000m y seguí tras la estela de Javier.

Normalmente cuando he ido "chupando rueda" de un corredor no me gusta esprintar al final, pero una vez dentro del estadio y ya pisando el tartán, miré el reloj y vi la oportunidad de hacer sub 40 minutos (hablamos de 8,2 km), no tenia muy claro el desfase que habría entre mi cronómetro y el tiempo oficial así que me puse a esprintar, tras la curva de la pista ya pude ver el crono que marcaba 39 con algo, aumenté el sprint y me puse a todo lo que daban las piernas al final 39:53 (8,1 km) a ritmo medio de 4:51.

Dar las gracias a Javier por hacerme de liebre, estoy seguro que si hubiese ido por libre no habría conseguido este tiempo.

Con este resultado se ve más cercano el sub50 en 10 km, la moraleja es que el aumento de intensidad de los entrenos está dando resultado. Pero sigo muy cojo de volumen de kilómetros y ese miedo me puede más que la alegría de bajar, por fin, de los 5 minutos.

Cuando llegué a meta una parte de mí estaba dando saltos de alegría por haber conseguido ir a ritmo sub 5 minutos durante 8 kilómetros, pero otra parte estaba pensando que había sustituido el día de la tirada larga (me tocaban 20 km) por una carrera de 8 km por lo que la semana ya estaba coja de kilómetros, y es que estoy muy acojonao con lo de marzo.

viernes, 4 de diciembre de 2015

Mi idea del 2016

El 2016 está ya ahí, y el 4 de marzo me acecha. No me veo suficientemente preparado para la carrera a día de hoy.

Plan de entreno específico no tengo ya que mi plan fundamental es que mi mujer no deje de hablarme por esto de correr y ejercer bien de padre. Con esas premisas me cuesta mucho hacerme un plan de entreno creíble. Así que prefiero seguir con la idea básica de: Mínimo 3 días a la semana y meter lo que se pueda de series y cuestas.

Un plan de entreno en el que se hace "lo que se pueda" y no "lo que se debe" ya va cojo, pero es lo que hay. Y como me dijo un corredor hace poco "si en bandoleros te neutralizan por tiempo, no pasa nada. Solo pasa eso; que no has pasado el corte de tiempo, ya está"

Kilometros: si en diciembre ya llego a los 165 km, para enero debería hacer unos 190 km, realmente enero me pongo ese tope por tema de no dar un salto más grande de kilómetros y lesionarme, pero mis planes iniciales eran de 220km en enero. En febrero debería volver a 150km y poco más que contar. Lo que pase después de marzo no se sabe.

Nocturnidad: ya en enero tocará el entreno nocturno-agotado para simular situaciones, como ya hice antes de la 101. Seguramente sean días que haga seríes y luego ponga esa misma noche el despertador sobre las 3 a.m. para hacer una carrera suave de 10 km.

Mi idea de carreras a las que asistiré salvo fuerza mayor es:
Algunas es posible que me quede fuera por tema plazas, pero ese es mi plan para el 2016.  Acaba en mayo porque tras la 101 (si entro) tocará resetear todo y empezar de cero. Tras mayo quiero empezar de cero, centrarme en asfalto (salvo excepciones) y hacer el camino de Popular, Media y Maratón pero enfocado de forma diferente a como hasta ahora.

martes, 1 de diciembre de 2015

Noviembre 2015

  Noviembre 2015
148 km
  1933m de desnivel +

De nuevo 11 salidas, el domingo 29 fuí al campo de picnic y el lunes 30 estaba resfriado y aunque estaba a punto de salir a hacer una salida corta en chanclas para superar los 150 km y llegar a las 12 salidas, al final me pudo la cordura.

- 1 carrera trail de 60 km y más de 1600 metros de desnivel positivo: 10 horas
- 1 carrera popular de 10 km donde por fin he puesto marca a esa distancia: 53 minutos 40 segundos
-  3 series:
   -serie:  4x500m (rec. trote 500m) ritmos entre 4 y 5 minutos/km, con mi aplicación no puedo saber exactamente ritmos y yo eso de mirar el crono y hacer medias no lo consigo.

   -serie: 6x500m (rec. trote 500m) ritmos entre 4 y 5 minutos/km. Pensé que me tocaba 6 repeticiones luego ví que según plan eran 5, tuve buenas sensaciones.

   -serie: 2x1000m(rec. trote 1000m) ritmos de 4:54 y 4:44 min/km. Como con las repeticiones de 500 metros me quedaba sin saber bien mi ritmo, he optado por hacerlas de 1000 m ya que mi aplicación  tiene avisos sonoros para los 500 m o los 1000m, pero solo saca parciales cada 1000m eso condiciona tambien la distancia de recuperación, es decir, si pongo aviso cada 1000 metros pues eso, cada 1000 metros recibo aviso y a trotar o correr según toque. 
 
- 2 tempos: he variado la forma de hacer los tempos, antes era tomarme todo el recorrido como tempo (de 7 a 9 km) he optado por un recorrido de 7,5 km en el que caliento 1km, hago el tempo de 5 km y luego enfrio durante 1,5 km. Los 5 km de tempo los hago a ritmos de 5:20 a 5:30. Ese kilometraje de enfriamiento suele ser descalzo el último kilómetro.

-2 salidas suaves: salidas de 10 km a ritmo suave (6 a 6:20 min/km)
 
-1 salida chanclera: salida suave de 4,1 km en chanclas

-1 tirada larga; tirada larga de 18 km por los Toruños ya anochecido con mucho frío y con regulares sensaciones, no iba cómodo. Luego por la aplicación ví que había ido a tirones, con puntas muy rápidas que seguramente era por los tramos más fríos y oscuros y luego bajones de ritmo.

Conclusiones
 
Cuando en ese mes hay una carrera trail larga trastoca mucho, ya que la semana siguiente apenas se hace nada.

Solo he hecho una Tirada larga en todo el mes, he sacrificado una por la carrera popular  y otra ha sido con la carrera trail, pero falta una. Una tirada larga es muy poco hay que ponerse las pilas.

Series: tras hacerlas de repeticiones de  500 metros doy el salto a repeticiones de 1000 metros, creo que seguiré así hasta llegar a 8x1000m (diciembre entero lo haré así), ese es el tiempo que me doy para ponerme las pilas y empezar a tener otro método de realizar las series ya sea buscando otra aplicación o con el cronómetro.

Tempos: la nueva forma de hacer los tempos de solo 5 km me gusta, ya que al saber que al kilómetro 5 voy a ponerme ya a trote y voy a recuperar, me animo a darme más caña y los hago a ritmos más alegres.

Ritmos; este mes he visto que mi ritmo máximo para un kilómetro es de 4:40, este ritmo se lo comenté a un conocido y se creía que le hablaba en broma ya que no se podía creer que  mi marca en un kilómetro fuese tan lenta. Para 5 km y 10 km se mueve entre el 5:20 y el 5:30 esto es lo que hay a día de hoy.

Desnivel: tras la carrera trail no he tocado las cuestas. Toca en diciembre hacer cuestas.

Kilometraje: voy cojo, este mes tenía planteado llegar a 165 km y resulta que no llego ni a los 150km, así que retomo para diciembre el reto de los 165km (cuando ya debería ser el reto de llegar a 180km). Voy muy corto de kilometraje.

lunes, 30 de noviembre de 2015

Selu te dejo resumen

Esta entrada es para mi amigo Selu, el otro día estuvimos charlando de esto de correr y quería hacerle un resumen.

1.Zapatillas: mis primeras zapatillas fueron las Joma Titanium y las que te comenté son las Joma Hispalis. Yo con las Titanium hice varias populares, una media maratón, dos Trails de 20 km y la 101. Luego cambié a unas "caras" y no me fueron muy bien.

2. Días a la semana: mínimo 3 días y máximo 5 días. Nunca más de una hora salvo un día a la semana que se llama "Tirada Larga" donde puedes superar la hora. En teoría, bastaría con 90 minutos pero eso ya tu sabrás. Recuerda lo de "Intensidad y Kilómetros" la tirada larga debe ser a un ritmo mucho más suave al resto.

3. Estirar: Al acabar debes dedicar unos minutos a estirar, en internet hay cientos de tablas, buscate una tabla de estiramientos básica para que no te dé mucha pereza y hazla despues de cada salida.

Listo, buscate una aplicación para el movil y a trotar. Me dejo cosas en el tintero de las que hablamos, pero era solo para recordarte la marca de las zapatillas y que, por favor, no corras más de cinco días a la semana (que ya lo veo mucho)

Un abrazo

lunes, 16 de noviembre de 2015

Crónica I Carrera solidaria Montesierra.






La carrera

Carrera perfectamente organizada, casi de 10.  Había 5 colas para recoger el dorsal una para cada 100 dorsales, por lo que era "llegar y pegar", además pedían el DNI cosa que se agradece y mucho. Bolsa del corredor con camiseta bonita, servicio de guardarropa, barra, rifa, speaker de primera...

En la zona de salida solo ví dos cosas a mejorar: 

- Los servicios: ya que se utilizaban unos de los de la zona de vestuarios de los trabajadores de la tienda de Montesierra y resulta que los masculinos si estaban bien, pero solo había uno femenino y  tenían que esperar largas colas

- Zona de juegos para los niños:  asistí con mi mujer y mis dos hijas que se aburrieron como ostras desde que empezó la salida hasta que llegué yo (casi una hora después), no estaría de más, para el año que viene, poner una zona de castillos hinchables, aunque sea de pago. Total si pago 2€ por un bocadillo de chorizo tamaño pulga, igual pago el castillo hinchable.

El recorrido precioso con un tramo final de cross con unas vistas espectaculares. Todos, absolutamente todos, los cruces controlados con un voluntario. Agua y voluntarios de sobra en el avituallamiento y bidones bien colocados para que nadie tuviese la excusa al tirar al suelo el botellin.

La meta bien ambientada y al poco de llegar tenías en tu teléfono las clasificaciones.

Realmente si llegas a esta crónica en el año 2016 para saber si correr la carrera, te puedo decir que si detrás están GESCON CHIP y M&C EVENTOS DEPORTIVOS, puedes apuntarte sin dudas de que todo será de 10, tanto la inscripción como la organización. Luego lo que es consultar las clasificaciones y fotos de primera. El Facebook de Montesierra tampoco se queda detrás en rápida respuesta a los comentarios de los corredores.

Recalco esto, ya llevo algunas populares en mis piernas (no muchas, la verdad) y cuando es con GESCON CHIP (que no sé quienes son y lo digo desde la total imparcialidad) sé que buscar la clasificación y buscar alguna foto mía de la salida y la llegada será tan fácil como entrar en su página. 

De verdad, me la apunto para el año que viene como mi popular a correr en Jerez, aunque haya que ir sin mi familia para que no se aburran.

Mi carrera

Tras la ultra del sabado pasado no había corrido nada, fuí al quiromasajista y me dijo que tenía muy inflamado el gemelo derecho (realmente me dijo que de la rodilla hacia abajo no había un musculo que no estuviese inflamado) y que se notaba que había sufrido deshidratación, pero que no dejara de trotar para oxigenar las piernas.  Al final llegó el domingo y no había hecho ni un solo trote.

En la salida tenía en mente intentar hacer 53 minutos que pensaba que era a lo que podía ir. Hacía calor, me fuí al final de la salida y tras una salida haciendo entre todos una cuenta atrás empecé a trotar. Tras hacer creo que unos tres kilómetros por "la ronda del colesterol" nos metimos por una zona de Jerez que no conocía, lo que me gustaba. Todos los kilómetros estaban señalizados y de forma exacta.

Mi idea era ir adelantando e ir a un ritmo conservador y ya por el kilómetro 6 vería lo que hacía. Pero por el kilómetro 4, a pesar de ir a ritmo 5:30, iba muy cansado, sudando y con muchas molestias en los gemelos, a lo que ayudaba que iba con las zapatillas trail que son las únicas que tengo ahora (y que me vayan bien).

Tras llegar al avituallamiento del kilómetro 5 mi plan se modificó a "aguanta este ritmo y acaba sin pararte a andar"

Creo que por el kilómetro 7  dejamos el asfalto, venía una cuesta arriba de carriles y me vine arriba hice esa subida y la posterior bajada a un ritmo medio de 4:40, tras esa bajada "trail" volví a mi ritmo de 5:30 y a esperar que llegase la meta.

Al llegar el kilómetro 9 mis piernas empezaron a "carburar" pero de respiración iba tieso, decidí ir aumentando ritmo y acabé con un sprint de unos 400 metros con una punta de unos 2:50 min/km

Al final 53 minutos y 40 segundos con un ritmo medio de 5:23 min/km. Vamos, que yo no bajo del 5 ni en sueños, pero da igual lo pasé bien, disfruté y eso es lo importante.

jueves, 12 de noviembre de 2015

La experiencia de la Ultra Libar Adventure

La I Ultra Trail Libar Adventure fueron al final unos 59 km y más de 1600 metros de desnivel positivo. Tardé 10 horas y dejé de disfrutar en cuanto cayó la noche. Cuento más o menos que me pasó y que enseñanzas creo que debo sacar si quiero seguir acabando carreras de ultratrail.

Yo siempre salgo el último en las carreras y cuando digo el último me refiero a que detrás mía no hay nadie. Normalmente en las salidas de otras trail esa decisión me obliga a ir lento durante unos kilómetros debido a los tapones de corredores que hay delante mía, pero en esta al ser muy pocos corredores nada más pasar por el arco de meta tenía huecos para adelantar, así que me puse adelantar en plena cuesta. No llevaríamos ni 4 km cuando me dí cuenta de que estaba haciendo el imbécil, estaba con las pulsaciones muy elevadas y resoplando. Me adapté al ritmo de un grupo y seguí con ellos, esperando que se me bajase de una vez el pulso.

Llegamos al primer avituallamiento sobre el kilómetro 10, me quedaba algo de agua en los bidones y tenía un botellín pequeñito en la mochila, así que preferí no separarme del grupo en el que iba y seguir sin avituallar. Tocaba ahora una gran subida, me bebí todo el agua que me quedaba y seguía con sed. Sobre el kilómetro 15 comenzaba un llaneo, iba a empezar a trotar y noto algo en el gemelo derecho nuevo para mí. No podía andar, lo tenía como agarrotado. Supuse que eso era lo que los corredores llaman "que se te suba el gemelo" se lo dije a uno de los corredores con  los que iba y los dos del CA. CORREPLAYAS de CHIPIONA se quedaron para ayudarme a estirar, muchas gracias a José María y a Javier.

Pasamos por unas vistas espectaculares de la sierra, hicimos una bajada de orientación buscando las balizas y encontramos el avituallamiento del kilómetro 21, los corredores del Correplayas me habían ofrecido de su agua pero había sido insuficiente, por lo que llegué con mucha sed a ese avituallamiento. Me bebí creo que tres vasos de agua y dos de isotónica, más naranja y plátano. Llené hasta los topes los bidones y fuimos en busca del siguiente avitullamiento que según nos dijeron estaba a 13 kilómetros.

Tras el avituallamiento del km 21 hicimos de nuevo tramos de "orientación" buscando las balizas entre los cuatro corredores que habíamos formado grupo. Hubo una subida entre espinos que si estaba bien señalizada, es decir, sí, allí estaban las balizas pero es que aquello era un zarzal...no importaba, realmente estábamos disfrutando, a pesar de tener las rodillas llenas de arañazos. Los corredores del Correplayas pusieron ritmo crucero y se empezaron a distanciar, y yo empecé a notarme cansado y me mentalizaba en trotar para cogerlos, mientras que el corredor que se había quedado conmigo me decía que fuese a mi ritmo.

Ya por zona trotable el corredor que iba conmigo, Carlos, decidió subir el ritmo pero yo no estaba para seguirlo. Empecé a recordar que no orinaba desde antes del km21, así que me paré a obligarme a orinar y aquello salía muy oscuro. Fui avanzando y dando sorbos de agua cada poco tiempo. En la última subida perdí de vista a Carlos. Tras esa subida venía un carril muy cómodo y todo hacía abajo. Me puse a modo trote y decidí no parar hasta que se acabase este carril cómodo y hacía abajo. El carril finalizaba en el tercer avituallamiento allí me encontré con José María, Javier y Carlos. Tras comentarle que estos 13 kilómetros se me habían hecho muy largos y que llevaba, al menos, 4 km sin beber agua, me dijeron que no era el único que había estado así y que no habían sido 13 si no 15 kilómetros por lo que ya estábamos en el kilómetro 36 de carrera. Repuse los bidones y no bebí tanto como quería porque empezaba a "entrarme mal" el agua.  Cuando los corredores del Correplayas, emprendieron la marcha me fui con ellos ya que algo me decía que si seguía quieto allí en el avituallamiento mucho más tiempo podía ser que me sentara y no me levantara. Creo que no duré ni 4 kilómetros el ritmo de ellos, ya no estaba fino y vi como se alejaban poco a poco.

Faltarían unos 14 kilómetros, y tenía claro que iba a seguir trotando cada vez que pudiese. Aquí el recuerdo se me empieza a distorsionar, en uno de los trotes empezó a dolerme el lado derecho por atrás, resulta que kilómetros atrás pegué un tropezón con amago de caída e hice fuerza con los abdominales para que según iba avanzando no caerme y noté como un pinchazo por la zona abdominal. Ahora me venía ese dolor en el lado derecho por atrás y no sabía si podía ser de ese pinchazo o de falta de agua. Eso me hizo replantearme y mucho el ritmo del trote.

Esta zona en solitario para mí fue preciosa, preciosa la zona porque yo estaba tieso, iba paralelo al río y pasé junto a un árbol caído al que no le hice una foto porque ya hacía tiempo que me había quedado sin batería, pero era todo una estampa maravillosa. Mientras esas escenas de postal discurrían frente a mis ojos yo cada vez me notaba peor, no me atrevía a trotar por no tener muy claro que era ese dolor y empezaba a tener mucho frío. Tiritaba, pero no quería parar a coger el cortavientos, me dolía la barriga pero no quería parar a intentar "hacer aguas mayores". Al final, me vino algo de cordura y paré a buscar el cortavientos...hay que ser tonto para hacer lo que yo hice de no parar antes, empecé a notar algo de confort por primera vez en kilómetros. Al poco llegué al avituallamiento, hacía bastante frío y allí estaban los voluntarios con un caldito calentito. Me tomaron por primera vez en toda la carrera nota del dorsal, repuse agua e intenté tomarme el caldo pero al llevármelo a la boca su sabor me trajo recuerdos de lo que me pasó en el cuartel en la 101 y no pude bebérmelo. Les pedí disculpas por no poder tomarme el caldo, les dí las gracias a los voluntarios y seguí camino. Era un carril con bajada suave en el que se podría haber trotado si hubiese estado en mejores condiciones, me conformé con ir a paso ligero. Le prometí a mi mujer que nunca pondría en peligro mi salud por hacer el tonto en una ultra, y estas tiriteras, el dolor en el lado decho-trasero y el color de la orina no invitaban a muchos alardes.

Sabía que la noche me iba a pillar y que en breve tendría que volver a parar buscar el frontal, aproveché una mesa de madera con unos bancos que había al lado del carril para hacerlo. Descubrí que el frontal llevaba tiempo encendido en la mochila y que tenía poca fuerza la luz, pensé que si el carril seguía como hasta ahora tampoco sería necesario cambiar las pilas.

Puedo asegurar que hasta este momento el tema de las balizas no me había molestado mucho ya que me lo había tomado como "una aventura de orientación" pero a partir de aquí sí me sentí bastante molesto con la balización, sobre todo porque según el reglamento a partir del kilómetro 35 habría cintas reflectantes y luces led.

Iba por ese carril cómodo con ligera bajada, andando a un ritmo rápido cuando me encuentro una bifurcación sin balizas ni en un lado ni en otro, aquí empecé, de verdad, a mosquearme con el tema balizas. Decidí hacer el cambio de pilas, ya que tal vez no veía la baliza por falta de luz. Se me había echado la noche encima y descubrí la dificultad de cambiar las pilas de un frontal sin ninguna luz más de ayuda. Abrí la tapa de las pilas con el frontal encendido y memoricé la disposición de las pilas, sin quitar el dedo de encima para tenerlas localizadas, y las otras ya en la mano, quité la primera pila, se hizo la oscuridad e hice el cambio de pilas "sin problemas".

Ya tenía el frontal con un buen haz de luz, pero seguía en ese cruce pensando que hacer. Aunque el carril por el que yo iba seguía hacia abajo, no había nada que me indicase que no fuese por el otro que iba hacia arriba, en esas estaba cuando veo que descendía un coche por el carril que yo pensaba subir, me puse a esperarlo  y cuando llegó a mi altura le hice señas para pararlo y preguntarle. El conductor, con cara molesta, me dijo que por ese carril no había ningún corredor y que ese carril era un carril privado por el que no tenía que haber nadie, le pregunté si hacia abajo estaba Montejaque y me dijo de muy malos modos que sí. Espero que algún día él se encuentre en alguna tesitura parecida a la mía y le contesten de la misma forma. Seguí para abajo y resulta que había un voluntario de protección civil que nos hacía bajar por un desvio. Es decir, casi 15 minutos parado sin saber que hacer y tenía un voluntario de protección civil a menos de cuatrocientos metros pero que como estaba tras una curva no lo veía. Lo repito porque es de traca, como a alguién no le pareció importante poner una baliza en un cruce (porque el sería del pueblo y para él era evidente que para arriba era camino particular que no iba a Motejaque) estuve 15 minutos parado sin saber que hacer y cambiando las pilas de un frontal a oscuras, teniendo a cuatrocientos metros un voluntario de protección civil. En este carril hubo un tramo donde no había forma de salirse del carril con dos balizas seguidas...

Cuando el voluntario me desvió y miré para atrás para cruzar el carril (en ese momento pasaba el conductor agradable) ví aparecer el frontal de un corredor a lo lejos, eso me dió algo de fuerzas,  debía intentar que no me pillara. Hice una bajada y luego un llaneo por arena, por lo que parecía el lecho de un río. Iba caminando rápido, casi a trote y no paraba de barrer con el frontal la oscuridad en busca de balizas, muy pocas, blancas y cada vez más pequeñas. Antes de llegar a la subida me pilló el corredor, era de la carrera larga y como yo tengo un acento muy cerrado chiclanero no se enteraba de nada de lo que yo le decía. Así que compartirmos camino pero sin apenas hablar. En esta subida saqué por primera vez los palos y ya los usé hasta la meta. Mi nuevo acompañante era mucho más hábil que yo (o estaba menos fundido) subiendo cuestas con palos pero se veía obligado a ir a mi ritmo porque no veía ni una baliza. Tras la subida, atravesamos una carretera, donde había dos voluntarios de protección civil controlando el tráfico, y alguien que debía ser de la organización nos dijo que siguiéramos siempre hacia abajo "aunque no viésemos balizas" que abajo ya veríamos las luces del avituallamiento.

A pesar de saber que es "para abajo" a uno le gusta ir encontrando balizas para saber que no se ha desviado y va acabar en un cortado o muy desviado del avituallamiento. Desde el cruce de la carretera hasta el avituallamiento apenas vimos tres balizas minúsculas, de nuevo de las blancas. Seguía con ese frío interno y la cabeza parecía que me iba a estallar y tenía mucho frío en la cabeza (me quité la gorra al ponerme el frontal). Mi compañero estaba muy molesto y cada vez que yo le decía que "palante" me preguntaba que si es que había visto la baliza y yo trataba de explicarle de nuevo que no, que lo hacía porque así me lo había dicho el del cruce, y así hasta que mi compañero me volvía a decir que llevábamos mucho tiempo sin ver una baliza y que ese podía ser un camino erróneo. Yo me apagaba el frontal y le señalaba unas luces que se veían al fondo y le decía que daba igual por la izquierda, por la derecha o por donde, pero que había que llegar allí abajo a esas luces. Poco a poco fuimos encontrado lo que parecía la senda correcta y mi compañero me dijo que en la desviación iba a hacer la carrera de 55km y no la de 99km...le dije que me parecía buena idea que la noche se había puesto muy fría, y me miró como pensando "este tío es tonto" contestándome que no se retiraba por frío, que con eso él ya contaba. Que se retiraba porque el venía a hacer una ultra, no para estar perdido en una sierra y que si hasta ahora era así no se fiaba de lo que se podía encontrar más adelante. Vimos por fin las luces del avituallamiento y mi compañero se adelantó, dejándome ver todo lo que me falta a mí de practicar con los palos.

Cuando llegué al avituallamiento ya mi acompañante llevaba tiempo hablando con los voluntarios, dí mi dorsal, reposté agua. Y empecé a hablar un poco con los voluntarios, mi acompañante siguió hacia delante. Les dí varias veces las gracias por estar allí, porque allí hacía un frío y un viento "pa quedarse pajarito", y les pregunté que cuanto quedaba y me dijeron que 4 kilómetros. No sé si estaba mal medido o yo ya estaba fundido del todo, pero para mí aquello fueron más de 4 kilómetros. Al poco de dejar el avituallamiento, me paré para ponerme la braga en la cabeza, esto ha sido uno de las grandes errores mios de esta carrera: tardar demasiado en sacar el cortavientos y ahora la braga para la cabeza. Pero es por no parar, quitarme la mochila, buscar, volver a ponérmela...y eso tengo que aprender que es necesario hacerlo.

Bueno, ya tenía mi braga en la cabeza, el dolor de cabeza seguía pero estaba algo más cómodo. Seguía subiendo y seguía pensando en lo mal que estaba balizada esta última zona (desde el cruce de la carretera hasta aquí) me detuve en un cruce de senderos donde de nuevo me quedé impresionado por lo mal balizado que estaba. Se podía coger o a la izquierda o seguir subiendo y no había baliza cercana, mi memoria me decía que era hacia arriba (esta zona empezaba a resultarme familiar de la 101) seguí hacía arriba y al poco veo un frontal por mi izquierda-abajo, era el otro corredor que había cogido por el otro sendero. Tras hacerle señas nos reagrupamos y seguimos juntos. Pasamos por delante de la ermita, yo ya sabía que íbamos bien y que debíamos buscar la bajada "rompepiernas" asfaltada. El seguía convencido de que íbamos mal, de nuevo me apagué el frontal y le señalé un resplandor que se veía, me preguntó si estaba viendo una baliza y le contesté que no, que lo que le señalaba era el resplandor, que aquello era el pueblo y que daba igual ya las balizas que la cosa era seguir recto.

Llegamos a la bajada asfaltada, de nuevo mi acompañante me demostró todo lo que me queda por aprender de andar con palos. Una vez abajo había otro voluntario de protección civil que nos señalaba el camino ya a meta.

Ya íbamos andando por la acera, con los palos en la mano. El pueblo estaba vacío y muy oscuro, mis pensamientos eran llegar, cargar el móvil para llamar a mi mujer para decirle que estaba bien y que aún iba a tardar, porque me propuse buscar un restaurante y comerme una pizza...

La llegada a meta, qué cuento yo de la llegada a meta. Faltarían doscientos metros, me apagué el frontal ya que en las nocturnas que hice en agosto aprendí que para salir en las fotos de llegada a meta hay que apagar el frontal, y empiezo a ver el arco de meta y oscuridad. Eso es lo que había, la plaza vacia, soledad, oscuridad, y el arco de meta hinchable movido por el viento. No había nadie de la organización, ví un bar y me dirigí hacia él a preguntar o a tomarme un café y en la puerta había un señor mayor, le pregunté que donde estaba la meta y me contestó: " ¿Meta? ¡Andá, entra en la oficina y pregunta ahí dentro! ¡Meta va a haber aquí!"

Una vez en la oficina ví a un chaval con la cara roja y un ordenador, dí mi dorsal y me dieron el recuedo-medalla de finisher. Tuve que preguntar por mi tiempo y la chica que me había dado el recuerdo me dijo que si quería tomar algo de un avituallamiento con frutas que había. Mi acompañante le quiso dar quejas al informático y este lo paró en seco y le dijo que las quejas al organizador y nos lo señaló, estaba hablando con tres guardias civiles, que al parecer habían ido a informarse sobre el trayecto ya que por lo visto habían recibido llamadas de corredores preocupados por la seguridad de los que aún estaban en carrera. El otro corredor se quedó, pero yo lo que quería era irme. Quería cargar el móvil, llamar a mi mujer, e irme.

Tras todo esto, ya he leído crónicas de otros corredores y opiniones para todos los gustos. Yo solo quiero decir que el recorrido ha sido espectacular y aunque no hubiese habido fallos en el balizaje, que los hubo, seguiría opinando lo mismo de la organización.

Gracias de todo corazón a los voluntarios vosotros de 10.